El Plan Nacional de México contra el Cambio Climático es uno de los más completos entre los países emergentes que buscan un desarrollo bajo en emisiones de carbono, afirmó hoy aquí el economista británico Nicholas Stern.

En entrevista con Notimex, con motivo de la entrega del Premio de la Fundación BBVA ‘Fronteras del Conocimiento’ que mañana recibe, Stern dijo que no sólo se trata de avanzar en mitigación y adaptación al fenómeno, sino aprovechar los cambios positivos para el desarrollo.

Destacó que hay componentes como la eficiencia y la seguridad energética, la reforestación, el papel de la industria y otros, que hacen que este tipo de planes sean efectivos, y que son ahora muy interesantes en economías emergentes.

Stern recalcó que ‘el de México es el más completo, y la tarea no finaliza allí, sino que tras lo logrado con su liderazgo en Cancún (en la COP 16), ahora espero que lo haga en esta materia en la cumbre del G-20 (prevista para 2012) en la que será anfitrión’.

Subrayó que Sudáfrica tiene un plan que busca convertir al país en una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero e India tiene claro que para 2020 quiere alcanzar lo que denomina ‘Ocho misiones de cambio climático’.

‘Cada vez hay más trabajo de este grupo de economías emergentes en pasar a ser economías de crecimiento bajas en emisiones, porque muchos de estos cambios son positivos para el desarrollo y el avance de los mismos’, abundó.

Reconoció que ‘encontrar el equilibrio es el reto y es complicado, y va a implicar inversiones reales, pero lo cierto es que cada vez hay más países que ven que el crecimiento bajo en carbono es la única opción’.

Aseguró que ello no sólo en términos macroeconómicos, sino que por ejemplo para los mil 500 millones de personas que en el mundo no tienen acceso a energía eléctrica el poder crearse para ellos electricidad por fuentes solares sería lo más eficaz.

Sobre el financiamiento de largo plazo de la lucha global contra el cambio climático, aseveró que el Fondo Verde propuesto por México y aprobado en Cancún en la COP 16 ‘puede tener una contribución importante, pero primero debe tener los recursos’.

Recordó que el año pasado formó parte de un grupo de asesoramiento de alto nivel para estudiar vías de generación de esos recursos, y se hicieron propuestas para obtener unos 100 mil millones de dólares por año.

Expuso que más de la mitad de ello serían fondos públicos, obtenidos en parte por los impuestos al comercio de emisiones de carbono, ingresos diversos, renta, el frenar los subsidios al transporte internacional que no paga por sus emisiones.

Asimismo, con la eliminación de subsidios al uso de hidrocarburos en países ricos e utilizar esos ingresos en ese paquete de financiamiento, por lo que toda las propuestas juntas permitirían iniciar en unos cinco o 10 años el financiamiento global, ‘siempre que haya voluntad política necesaria’.

El economista británico apuntó que además a lo largo del tiempo se verá cómo para los países ricos será más importante adquirir reducción de emisiones de carbono en otros países, a la vez que otras formas de intercambio.

Expresó su confianza en que la COP 17 en Durban, Sudáfrica, permita modificaciones en estas formas, incluso en lo previsto actualmente por el Protocolo de Kioto, ya que de lo contrario se tendrán que buscar otras alternativas de intercambio.

Por lo que respecta al sector privado, comentó que ‘es parte fundamental y donde se van a realizar las inversiones más importantes a futuro’.

‘Muchos ven que el futuro será bajo en carbono, porque las inversiones altas en carbono se considerarán arriesgadas, y porque las políticas van a corregir errores del pasado y será más caro utilizar hidrocarburos o cualquier otro gas de efecto invernadero’, precisó.

Añadió que esto será más completo con políticas públicas que motiven esas inversiones, y en algunos casos la ayuden, como es el caso del transporte público y las actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+I).

El economista británico es autor del informe de 2006 que lleva su nombre, en el cual concluye que de no afrontar el cambio climático los costos económicos serán superiores, y obstáculos para el desarrollo y la pobreza.

En concreto, estima que el crecimiento económico mundial disminuirá entre un 5 y 20 por ciento si se emite el mismo nivel de emisiones que ahora, mientras que pasar a economías bajas en carbono costaría un 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial cada año.

Stern recibirá el premio de la Fundación BBVA ‘Fronteras del Conocimiento’ en Cambio Climático y Cooperación al Desarrollo, una de las ocho categorías contempladas.

Las otras siete son: Ciencias Básicas, Biomedicina, Ecología y Biología de la Conservación, Tecnologías de la Información y la Comunicación, Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, y Música Contemporánea.

La ceremonia se realizará este miércoles en la sede de la Fundación en el Palacio del Marqués de Salamanca de esta capital, con la asistencia de todos los galardonados.

Fuente: El Economista

III Premios Fronteras del Conocimiento – Fundación BBVA

Los Premios Fronteras deConocimiento organizados por la Fundación BBVApretende incentivar la investigación de excelencia por su originalidad y significado teórico. Las líneas temásticas son: Ciencias Básicas, Biomedicina, Ecología y Biología de la Conservación, Tecnologías de la Información y la Comunicación, Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, Música Contemporánea, Cambio Climático y Cooperación al desarrollo.

[…] Cuantificar los impactos y costes derivados de la alteración del clima del planeta ha llevado el premio Fronteras del Conocimiento en Cambio Climático a Nicholas Stern (Londres, 1946) , presidente del Grantham Research Institute on Climate Change and Environment. “Su informe pionero -señala el jurado- estructuró el discurso económico del cambio climático”. El mencionado Informe Stern, publicado en 2006 en Reino Unido, concluye que no combatir el cambio climático ocasionaría gastos económicos muy superiores a los de reducir la emisión de gases de efecto invernadero. “Actuando ahora evitamos daños mucho más graves después”, ha afirmado Stern.

Finalmente, en el apartado de Cooperación al Desarrollo, será el International Rice Research Institute (IRRI) de Filipinas la institución reconocida por combatir la pobreza y el hambre mediante avances en ciencias agrarias. Situado en la localidad de Los Baños y creado en 1960, este centro de investigación y formación agraria sin ánimo de lucro ha obtenido nuevas variedades de arroz adaptadas a las diferentes zonas de cultivo de Asia, aumentando su eficiencia y sostenibilidad en numerosos climas. Su ideario es aspirar a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones que dependen de este alimento. Uno de sus proyectos más importantes ha sido la creación del International Rice Genebank.

Fuente: El Cultural.es

Anuncios