El 20 de octubre de 2020 con la cofinanciación de la Diputación Provincial de Valencia, se celebraron las XI Jornadas Municipalistas por la Cooperación Internacional al Desarrollo, organizadas por la Fundación MUSOL con la colaboración del Consejo General de Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local, que tuvieron por objeto el análisis de la agilización de la gestión de los fondos destinados a la Cooperación Internacional para el Desarrollo por las entidades locales.

Debido a las limitaciones de aforo derivadas de las medidas de prevención ante la COVID19, el seminario se realizó a través de una plataforma online, que reunió a más de 110 asistentes de todo el país, en su mayoría funcionarios de los entes locales (Interventores, Secretarios, personal de los departamentos de cooperación, políticos), ONGDs, consultores, y otros.

La apertura de la jornada estuvo a cargo de Mentxu Balaguer Pastor, Diputada de Informática y Tecnología, Cooperación Internacional, Gobierno Abierto y Participación y GIRSA, –que destacó la importancia de la seguridad jurídica en la tramitación, gestión y justificación de las subvenciones de CID– y de Xelo Angulo Luna, Directora General de Cooperación de la Generalitat Valenciana que resaltó la voluntad política de abordar la simplificación por su departamento.

La jornada comenzó con la intervención de Rafael García Matíes, presidente de la Fundación MUSOL, que presentó el estudio sobre la agilización de la gestión de la cooperación internacional al desarrollo, y defendió la necesaria colaboración entre las administraciones y las ONGDs para la ejecución de las políticas públicas de Cooperación Internacional –en una relación que denominó público-privada sin ánimo de lucro– que debería conllevar un nuevo marco legal para una más ágil gestión de la Cooperación Internacional al Desarrollo, donde lo primordial sea propiciar el desarrollo de los pueblos.

El resto de los ponentes fueron representantes de las diferentes esferas de la administración pública –estatal, regional y local– Coordinadora Estatal de ONGDs, FEMP y COSITAL.

A lo largo de las intervenciones, se abordaron los desafíos actuales a que se enfrenta la Cooperación Internacional para el Desarrollo, tales como como la excesiva burocratización, fundamentada en parte, en la falta de confianza hacia los beneficiarios –tanto en su concesión, como en su justificación–, que desvía el foco de los proyectos y las personas hacia la gestión formal de las propias ayudas y comporta una gran carga de trabajo para el personal de las ONGDs y de las propias administraciones.

La necesidad de reformar el sistema de cooperación, fue otro de los grandes desafíos que se examinó ayer por todos los ponentes, en cuyas intervenciones de forma unánime señalaron la necesidad de su reforma para poner a las personas en el centro, sin dejar a nadie atrás –como señaló Gabriel Ferrero, Director General de Desarrollo Sostenible– y que incorporará criterios de impacto dirigidos al logro de objetivos, más que a la mera gestión administrativa.

Mientras llega la necesaria reforma del sistema de cooperación, es posible con la legislación actual, como apuntó la ex interventora del Ayuntamiento de Madrid María José Monzón, adoptar soluciones para agilizar la gestión de las subvenciones con la regulación legal vigente, señalando que existe margen para ello, y puede lograrse con el adecuado diseño de las bases reguladoras, utilizándolas como forma de adaptar la ley y el reglamento a las concretas subvenciones, en cada caso. Esto permitiría simplificar los aspectos más problemáticos de la ley de subvenciones.

En cuanto a la justificación, y los reintegros –que en ocasiones son originados por un defecto formal– Eulalio Ávila, vocal de COSITAL, propuso recurrir a instrumentos y a una adecuada lectura de la ley como forma de acabar con los reintegros desproporcionado, apuntando que el reintegro debe graduarse en atención a los efectos que el incumplimiento produzca sobre el logro de los objetivos.

Otras iniciativas que se pusieron sobre la mesa fueron la creación de una base de datos de potenciales solicitantes de subvenciones que puedan compartir las diferentes administraciones –como la actual PADOR a nivel europeo–, planteada por David Llistar, idea que también compartía Andrés Amayuelas, Presidente de la Coordinadora de ONGs para el Desarrollo; la posibilidad de crear una junta consultiva de la actividad subvencionable –similar a la ya existente para los contratos del Sector Público–, propuesta por María José Monzón; la formación específica a los gestores de ayudas de CID y el tratamiento de la Cooperación Internacional para el Desarrollo, como una política pública, que lo es, y su evaluación periódica, como señaló Lourdes Sanchis, Subdirectora de Cooperación de la Generalitat Valenciana. Juana López, –Jefa del Área de Internacional de la FEMP– reiteraba la necesidad de formación específica en cooperación y aludía a la importancia tanto de trabajar de forma colaborativa entre diferentes administraciones como a la armonización de las mismas, idea que también concretaba a través de la petición de homogeneizar procedimientos y criterios.

El interés que despierta la materia queda reflejado en la encuesta realizada a posteriori. El 97% manifestaba enfrentarse a dificultades como las examinadas en el seminario en sus puestos de trabajo, y el 91% respondían que el seminario les había aportado conocimiento nuevo, valorando además muy positivamente la calidad del encuentro y de los participantes –el 34% lo valoraba con un 10, el 31% con un 9 y el 25% con un 8, en una escala del 1 al 10–.

Tras estas jornadas, una vez recogidas las aportaciones tanto de los ponentes como de los asistentes, se complementará el informe –que lleva por nombre el mismo que estas jornadas– para su posterior distribución y su publicación en la web de la Fundación MUSOL.