NACIONES UNIDAS, feb (IPS) – Cuando se alcanzó el récord de 7.000 millones de habitantes, la ONU pronosticó que el crecimiento de la población mundial aumentaría el ritmo hasta llegar a 9.300 millones en 2050. Este incremento debe ser acompañado de una eficaz cooperación entre los países en desarrollo.

Por Thalif Deen

Se trata de la cooperación Sur-Sur entre naciones que comparten experiencias innovadoras en materia de salud reproductiva, planificación familiar, empoderamiento de género e integración de la población a la planificación del desarrollo.

“Se reconoce internacionalmente que la cooperación Sur-Sur y triangular para el desarrollo continúa creciendo en importancia, y actualmente representa alrededor de 10 por ciento de la cooperación total al desarrollo”, dijo a IPS el observador permanente de Partners in Population and Development (PPD) ante la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Sethuramiah L. Rao.

También se aprecia que la cooperación Sur-Sur no es sustitutiva sino complementaria de la cooperación Norte-Sur, planteó.

Entre otros, Rao señaló a Brasil, China, India y Sudáfrica como algunos de los países que realizan aportes significativos a la cooperación Sur-Sur.

El PPD, al que Rao representa en Nueva York, se creó en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de 1994, específicamente para promover y fortalecer la cooperación Sur-Sur en materia demográfica y de salud reproductiva.

El PPD representa a casi 70 por ciento de la población de los países en desarrollo, 25 de los cuales lo integran: Bangladesh, Benín, China, Colombia, Egipto, Etiopía, Gambia, Ghana, India, Indonesia, Jordania, Kenia, Malí, Marruecos, México, Nigeria, Pakistán, Senegal, Sudáfrica, Tailandia, Túnez, Uganda, Vietnam, Yemen y Zimbabwe.

Un libro titulado “Sharing Innovative Experiences” (Compartiendo experiencias innovadoras) y publicado por la Unidad Especial para la Cooperación Sur-Sur del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA) y el PPD, reconoce que el aumento de la población mundial es “fenomenal”.

“Mientras por un lado esto refleja el enorme éxito de la humanidad en la reducción de la mortalidad y en la mejora de la calidad de vida para miles de millones de personas, por otra parte plantea el serio desafío de las implicaciones sociales, políticas, ambientales y de desarrollo de sumar más miles de millones de personas tan rápidamente”, señala el libro.

Según la publicación, de 260 páginas, la población mundial no alcanzó 1.000 millones hasta 1804.

Luego insumió 124 años llegar a 2.000 millones, en 1927, 33 años para alcanzar 3.000 millones, 14 años para los 4.000 millones, 13 para los 5.000 millones, 12 para los 6.000 millones y otros 12 para los 7.000 millones, que se registraron en 2011.

Consultado sobre los puntos altos de la cooperación Sur-Sur en salud reproductiva, Rao dijo que los gobiernos de Egipto, India y Marruecos ofrecieron becas a largo plazo para educación de grado sobre población y salud pública.

Al mismo tiempo, China, India, Tailandia, Egipto, Marruecos, Túnez y Sudáfrica ofrecen otras, de corto plazo, para capacitar a demógrafos y expertos en salud.

El PPD fundó una exitosa red interregional de unas 25 instituciones socias, todas activas en el área de la población, la salud reproductiva y el desarrollo, para crear infraestructura en sus países miembro y en otros.

Las instituciones socias ayudan adaptando entre sí sus programas de capacitación y han firmado cartas de entendimiento en materia de colaboración.

Según Rao, la experiencia indica que, en la red del PPD, existen capacidades técnicas de primer orden en las áreas de población y salud reproductiva, y que deberían hacerse más esfuerzos para capitalizarlas plenamente mediante la cooperación Sur-Sur y triangular.

También dijo que actividades sobre diálogo político y cabildeo asumidas por el PPD sobre temas urgentes de población, salud reproductiva y desarrollo bajo la forma de conferencias y talleres internacionales han resultado muy exitosas.

Consultado sobre los inconvenientes, Rao respondió a IPS: “Hay por lo menos dos limitaciones programáticas o prácticas”.

Primero, la experiencia exitosa casi siempre es documentada en retrospectiva y, por lo tanto, muchas decisiones importantes que son cruciales para su éxito se pierden debido a ese lapso transcurrido, señaló.

A menudo falta el registro de detalles, lo que empeora por el hecho de que con el tiempo va cambiando el personal responsable del diseño y la implementación de esta práctica en el país.

Y, lo que es más importante, gerentes y documentadores no siempre son las mismas personas, lo que dificulta el logro de un equilibrio en sustancia y narración.

Segundo, dijo Rao, el diseño y la implementación de intervenciones programáticas suele encajar con los imperativos políticos, culturales, administrativos y humanos de un país dado, volviendo todo un desafío adaptar el enfoque a otros contextos, agregó Rao. (FIN/2012)

Fuente: IPS

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