El Informe titulado Sostenibilidad y equidad: Un mejor futuro para todos, señala que para conseguir la sostenibilidad medioambiental de manera más justa y eficaz es necesario abordar las desigualdades en acceso a salud, educación, ingresos y por razón de género en conjunto con las medidas que se aplican en todo el mundo para impulsar la producción de energía y la protección de los ecosistemas.

La Administradora del PNUD, Helen Clark, presentó el Informe  el día 2 de noviembre de 2011, acompañada de la Primera Ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt, cuyo gobierno se ha comprometido a reducir las emisiones de dióxido de carbono en 40% en los próximos 10 años.

El Informe subraya que la sostenibilidad es básicamente un tema de justicia social, tanto para nuestra generación como para las venideras. A pesar de los adelantos conseguidos en desarrollo humano en los años más recientes, la distribución del ingreso ha empeorado, todavía persisten graves desigualdades entre hombres y mujeres y el acelerado deterioro del medioambiente impone una “carga doble de privación” en las familias y comunidades más pobres del planeta, advierte el Informe. La mitad de todos los casos de desnutrición del mundo se debe a factores medioambientales, como la contaminación del agua y la escasez de alimentos producto de las sequías. Según el Informe, esto perpetúa un círculo vicioso de empobrecimiento y daño ecológico.

Noruega, Australia y los Países Bajos ocupan los primeros lugares del mundo en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 2011, mientras que la República Democrática del Congo, Níger y Burundi se encuentran en los últimos lugares de la clasificación que mide indicadores nacionales de salud, educación e ingresos en todo el mundo. Estados Unidos, Nueva Zelandia, Canadá, Irlanda, Liechtenstein, Alemania y Suecia se suman a los tres países anteriores para ocupar los primeros 10 puestos del IDH de 2011. Sin embargo, si se tienen en cuenta las desigualdades internas en materia de salud, educación e ingresos, algunas de las naciones más ricas del mundo quedan excluidas de los primeros 20 lugares: Estados Unidos cae del puesto 4 al 23; la República de Corea, del 15 al 32 e Israel, del 17 al 25.

Estados Unidos e Israel pierden puestos en el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D), debido principalmente a la desigualdad de ingresos. Estados Unidos también debe parte de esta caída a la desigualdad en el acceso a atención de salud, mientras que la brecha generacional en acceso a educación impide que la República de Corea obtenga mejor puntuación en este indicador.

Otros países que han mejorado su desempeño en el IDH-D lo han conseguido gracias a avances en la igualdad de acceso a salud, educación e ingresos. Suecia, por ejemplo, da un salto del puesto número 10 al 5; mientras que Dinamarca trepa del 16 al 12 y Eslovenia, del lugar 21 al 14.

El Informe de 2011 revela que la distribución del ingreso ha empeorado en la mayoría de los países. Así, América Latina sigue siendo la región más desigual en materia de ingresos, a pesar de que algunos países, como Brasil y Chile han conseguido reducir sus respectivas brechas internas en este ámbito. Sin embargo, el Informe también muestra que, en términos generales o si se tiene en cuenta la esperanza de vida y el nivel de escolaridad, América Latina es más equitativa que África Subsahariana o Asia Meridional.

Los 10 países que ocupan los últimos puestos del IDH de 2011 están en la región de África Subsahariana: Guinea, República Centroafricana, Sierra Leona, Burkina Faso, Liberia, Chad, Mozambique, Burundi, Níger y la República Democrática del Congo.

El Informe sobre Desarrollo Humano es una publicación editada de manera independiente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Puede descargar de manera gratuita la edición de 2011 del Informe, disponible en 10 idiomas, otros recursos de referencia sobre los índices y análisis regionales específicos en: http://hdr.undp.org.

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