En 1986, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó “La Declaración sobre el derecho al desarrollo”, la cual confirma que el derecho al desarrollo (DAD) es “un derecho humano inalienable en virtud” – un derecho que no debería ser cuestionado – “según el cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar del él”. (Artículo 1,1, la Declaración sobre el derecho al desarrollo). Además, la Declaración reconoce que la igualdad de oportunidades para el desarrollo es una prerrogativa tanto de las naciones como de los individuos que forman parte de estas.

La adopción de esta Declaración [1] representa un momento crucial en la historia de las Naciones Unidas, porque por primera vez los derechos humanos fueron ligados directamente con el progreso social y económico. La Declaración sitúa a las personas al centro del desarrollo asegurando una participación libre, activa y significativa; la no discriminación; una distribución justa de los beneficios del desarrollo; el respeto de la autodeterminación; y la soberanía sobre recursos naturales – todo esto por medio de un proceso que hace prosperar a otros derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Como tal, proporciona una estructura holística que puede guiar en el desarrollo de políticas y programas. Dicho derecho hace un llamado a tomar políticas de desarrollo inclusivas y humanísticas, así como procesos participativos de desarrollo, y resalta la importancia de la justicia social y de la equidad.

Desafíos Políticos

Definir el desarrollo no es una tarea fácil debido a que es un término que puede ser interpretado de manera subjetiva. Las instituciones económicas como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial generalmente utilizan indicadores de crecimiento económico como el producto interno bruto (PIB) para medir el desarrollo. Otras instituciones, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarollo (PNUD), utiliza el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que agrega indicadores de salud y educación a los indicadores de ingresos. Sin embargo, según la Declaración sobre el derecho al desarrollo, tanto en cuanto el goce de derechos humanos y el grado de libertad e igualdad no se tomen en cuenta, dichos indicadores están incompletos.

El DAD, tal y como está definido por la Declaración, es percibido a veces como un concepto contradictorio comparado con las definiciones que priorizan al crecimiento económico. Por ejemplo, los acuerdos de libre comercio son a menudo promovidos para aumentar el crecimiento económico/desarrollo de un país, ignorando los devastadores impactos sociales que pueden traer. Por esta razón la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) trata de integrar el DAD dentro de un nuevo régimen de comercio. En el Panel de Alto nivel sobre Derechos Humanos y Comercio (inglés) organizado por UNITAR (27 septiembre 2010), la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, destacó la importancia de crear un régimen de comercio que integre la gama completa de derechos humanos y que involucre a diversos actores. “La dimensión inclusiva y participativa del derecho al desarrollo, así como los principios de responsabilidad, de no discriminación, y de igualdad integrados en los estándares de derechos humanos, sugieren la participación de una gama más ancha de actores sociales en los varios tareas que comprometen a países miembros de la ONU y a la totalidad de la comunidad internacional, inclusive en las negociaciones y deliberaciones que se llevan a cabo en la OMC”, argumentó la Alta Comisionada.

Aparte de considerar el derecho al desarrollo desde una perspectiva puramente económica, dicho derecho es amenazado por desafíos globales como el cambio climático. Varios estudios muestran que debemos cambiar nuestras pautas de consumo, las cuales están claramente vinculadas a nuestro nivel de desarrollo. Sin embargo, este reconocimiento también lleva a discusiones acerca del margen que tienen los países en desarrollo para seguir creciendo. Si siguen senderos de desarrollo semejantes a los de países desarrollados, los efectos podrían ser devastadores, por ejemplo disminuyendo la base natural de recursos de mundo, afectando el clima y el bienestar de la humanidad en general. Algunos discuten que debido a este hecho, a los países en desarrollo sólo se les debería permitir desarrollarse utilizando formas alternativas de energía.

Sin embargo, teniendo en cuenta las limitaciones financieras y técnicas en muchos países en desarrollo, esta perspectiva limita su derecho a desarrollarse. Por lo tanto, varios países en desarrollo así como muchas organizaciones de la sociedad civil recomiendan y abogan por una justicia climática – señalando a los países desarrollados como los principales responsables del daño hecho al medio ambiente y como los indicados para pagar los costos que son necesarios para resolver el problema del cambio climático. De esta manera se permitiría a los países en desarrollo poder gozar plenamente de su derecho a desarrollarse.

OACDH lanza un nuevo sitio Web por el vigésimo quinto aniversario del Derecho al Desarrollo

Como parte de la conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la Declaración del DAD, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) lanzó un nuevo sitio Web dedicado a informar a la gente acerca de la importancia del DAD, su historia y desafíos políticos, así como los acontecimientos e iniciativas próximas.Para acceder al sitio Web del vigésimo quinto aniversario del DAD, dar clic aquí (inglés).

Evento especial para marcar el vigésimo quinto aniversario de la adopción de la Declaración sobre el derecho al desarrollo

En el marco de la sesión sustantiva del Consejo Económico y Social (ECOSOC), se llevo a cabo un evento especial acerca del “derecho al desarrollo y la asociación global para el desarrollo” el 12 de julio en Ginebra, para marcar el vigésimo quinto aniversario de la Declaración de la ONU sobre el derecho al desarrollo. El objetivo de dicho acontecimiento consistió en discutir maneras de reforzar la promoción y la implementación del DAD dentro del sistema de la ONU y en relación con el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) numero ocho – el cual consiste en desarrollar una asociación global para el desarrollo.

En su declaración (inglés) de apertura, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, recordó la importancia de reforzar la asociación global para el desarrollo entre países, agencias de desarrollo e instituciones financieras y de comercio. Consideró que para lograr esta asociación reforzada, se necesita el apoyo de ECOSOC. Además, recordó a la audiencia la importancia de contar con un lente humanitario y no puramente económico para abordar las causas raíz de la pobreza y la desigualdad. “No puedo terminar de resaltar que las estrategias de desarrollo enfocadas únicamente en el crecimiento económico pierden de vista los objetivos más amplios del desarrollo. El desarrollo debería basarse en lograr un acceso a oportunidades que dirijan hacia la constante mejoría del bienestar humano, acerca de garantizar el derecho a una vida de dignidad y libertad – libertad para vivir sin miseria, libertad para vivir sin temor y la libertad para prosperar”, dijo. En esta perspectiva, ella consideró que el DAD puede ayudar a los Estados en la formulación, adopción y aplicación de políticas y programas para un desarrollo equitativo y sustentable. Además, subrayó que todos las áreas mencionadas específicamente bajo el ODM ocho como la ayuda para el desarrollo, la sostenibilidad de las deudas, el acceso de mercado así como el acceso a medicinas económicas y nuevas tecnologías, beneficiarían de la implementación del DAD.

Henry Shue, Miembro Distinguido del Centro para Estudios Internacionales y Profesor Honorario de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de Oxford se enfocó (inglés) en la relación difícil entre el desarrollo sustentable, la protección ambiental, y el DAD. Explicó que la Declaración, que destaca la indivisibilidad de los derechos humanos básicos, fue adoptada alrededor del mismo tiempo que la comunidad internacional aceptó políticamente la interrelación entre la protección ambiental y el desarrollo sustentable. Sin embargo, como Shue explicó, existe un dilema entre el desarrollo y el respeto al medio ambiente, pues el desarrollo a menudo va en contra del respeto ambiental. “La creencia de que podemos escoger entre dejar la protección de nuestra atmósfera para después y enfocarse en el derecho al desarrollo ahora es una ilusión – quizás la Gran Ilusión de nuestro tiempo”, dijo. El Sr. Shue acentuó que el desarrollo es un derecho humano. Entonces las personas deben poder llevarlo a cabo, pero la única manera de hacerlo es sin amenazar al medio ambiente lo cual nos dirigiría hacia una catástrofe. Para lograr esto se debe cambiar el uso de combustibles fósiles por formas alternativas de energía lo más pronto posible. El Sr. Shue concluyó haciendo un llamado a los Estados representados en ECOSOC para utilizar dicha institución para proporcionar el liderazgo que se necesita para lograr una asociación global para el desarrollo sustentable.

Laura Dupuy Lasserre, Representante Permanente de Uruguay y Presidenta del Consejo de Derechos Humanos, argumentó que el trabajo de ECOSOC debe servir para identificar medidas prácticas para promover y utilizar las sinergias dentro del sistema de la ONU para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015 y para mejorar la coherencia política en cuanto a las acciones que son tomadas para lograr el DAD. Reconoció que una de las ventajas más grandes del DAD es su capacidad de contribuir a la creación de ambientes equitativos, tanto a nivel nacional como internacional. Después de las presentaciones se prosiguió a un diálogo interactivo durante el cual los participantes confirmaron que el DAD reitera la necesidad de un desarrollo justo, inclusivo y equitativo. Sin embargo, se mencionó que falta mucho para que el DAD se realice de manera universal, lo cual se comprueba por el hecho de que hoy en día existen más de dos billones de personas alrededor del mundo que experimentan un inseguridad alimentaria. Los participantes de dicho evento incluyeron a representantes de Estados Miembros de la ONU y representantes del sistema onusiano, así como varias ONG’s.

El Foro Social

Durante el 3-5 de octubre, OACDH tendrá su Foro Social anual, una plataforma para el diálogo abierto y recíproco entre los representantes de Estados Miembros, las organizaciones de la sociedad civil, así como organizaciones intergubernamentales ligadas a la promoción de los derechos humanos. En el 2011 el Foro Social será dedicado al vigésimo quinto aniversario del DAD. Más específicamente, el foro se enfocara en:

(a) La promoción y realización efectiva del derecho al desarrollo, en el contexto de la conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la Declaración sobre el derecho al desarrollo;

(B) Medidas y acciones necesarias para hacer del derecho al desarrollo una realidad para todos en todos los niveles: locales, nacionales, regionales e internacionales, incluyendo el papel y la contribución de la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales;

(C) La ayuda y cooperación internacional, así como la promoción de un ambiente habilitante para la realización del derecho al desarrollo. Para más información acerca del Foro Social, haga clic aquí.(inglés)

[1] Los valores expresados en este documento encontraron su inspiración en el Carta de las Naciones Unidas , la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticosy de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Fuente: Servicio de Enlace con las Organizaciones no Gubernamentales (SENG)

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