La cumbre sobre el cambio climático que se celebrará este año en la ciudad sudafricana de Durban probablemente no servirá para firmar un nuevo pacto, pero será importante para determinar la naturaleza de las estrategias a largo plazo para combatir este mal. Esta es la predicción del jefe de las negociaciones del Protocolo de Kioto de Naciones Unidas, Adrian Macey.

Este no duda en remachar que el futuro de este acuerdo está amenazado. Japón, Canadá y Rusia han anunciado que no van a reeditarlo, mientras que Estados Unidos nunca llegó a plasmar su firma. El protocolo obliga a unos 40 países industrializados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2012.

“Es demasiado pronto para hablar del resultado de Durban. Las expectativas no son altas por el momento”, ha dicho Macey en referencia a las conversaciones que tendrán lugar entre el 28 de noviembre y el 9 de diciembre.

“Mi opinión particular es que independientemente de lo que suceda, no me imagino a los 191 socios de la ONU abandonando los esfuerzos para desarrollar un trabajo integral de acción a largo plazo sobre el cambio climático”, ha señalado desde Wellington, capital de Nueva Zelanda.

El compromiso del Protocolo de Kioto expira el 31 de diciembre de 2012, y Macey adelanta que algunos asuntos quedarán pendientes. “Está claro que lo que podríamos buscar en Durban es una transición a una estructura a largo plazo más viable”, ha estimado.

La semana pasada el ministro neozelandés para las negociaciones sobre cambio climático, Tim Groser, dijo a Reuters que la comunidad internacional asume que no habría acuerdo en Durban, si bien podrían lograrse avances. Por el momento, persisten los diferentes planteamientos entre países industrializados y en vías de desarrollo.

El Protocolo de Kioto no obliga a estos últimos a reducir sus emisiones, pese a que son responsables de más de la mitad de las emanaciones a nivel global. China es el principal contaminante, seguido de Estados Unidos e India.

“No va a haber una respuesta final y será muy difícil conseguir algo parecido a un tratado”, añade Macey sobre la cita de Durban. Los científicos advierten de que queda poco tiempo para evitar que la temperatura media del planeta suba dos grados. El calentamiento global podría causar graves sequías, tormentas e inundaciones.

Un grupo de expertos prevén que los actuales planes de reducción de emisiones solo conseguirán incrementar la temperatura en 3,2 grados. La Agencia de Energía Internacional afirma que el año pasado se alcanzó un récord de emisiones.

Fuente:  Econoticias

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